¿Cómo actuar cuando recibimos la mercancía dañada o en mal estado? Opinión

%nombre de archivo%

Fuente de la imagen internet

La entrega de mercancía dañada o en mal estado es una de las incidencias más comunes con las que los importadores o destinatarios tienen que lidiar.

Ante esta clase de problemáticas es habitual que los destinatarios o importadores duden sobre la forma más efectiva de proceder con la oportuna reclamación, en cuanto la sensación de desazón al comprobar que nuestra mercancía no se encuentra en condiciones óptimas, puede añadirse el desconsuelo de no poder reclamar su devolución o reembolso por no haber actuado bajo las exigencias legales.

Es por ello que proponemos las siguientes medidas de actuación cuando recibamos una mercancía o partida dañada y que ordenamos por el siguiente orden de prioridad.

1º Examinar las mercancías 

Es crucial que el destinatario revise el estado la mercancía en el mismo momento de la recepción, siempre que esto resulte posible.

Puede ser aconsejable grabar un video o efectuar un reportaje fotográfico del desprecinto y apertura del contenedor, aunque el valor de dicha prueba puede ser puesto en duda con relativa facilidad ante nuestros tribunales, es por ello que si tenemos sospechas de que la mercancía se encuentra en mal estado, valoremos solicitar la intervención de un notario que emita acta durante la apertura del contenedor y desprecinto.

2º Plantear reservas por escrito.

Si se trata de un transporte terrestre por carretera efectuaremos estas reservas en atención a las previsiones del artículo 60.1 de la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre de mercancías y en el supuesto de transporte internacional, plasmaremos estas reservas de acuerdo a las previsiones de los artículos 30.1 convenio CMR.

En el caso de que se traten de daños aparentes, que puedan ser detectados por una inspección visual superficial de la mercancía, y sin necesidad de que esta tenga que desprecintarse, estas reservas deben ser anunciadas el mismo día de la entrega y en un máximo de 24horas desde la misma, es por ello que la capacidad de reacción del importador o destinatario resultará crucial.

Los daños “ocultos” que no resultan perceptibles de forma inmediata, deberán ser manifestados por escrito con un máximo de 7 días desde su recepción.

Si se trata de un transporte marítimo haremos constar estas reservas/ protestas en atención a las previsiones del Convenio de La Haya-Visby que establece un plazo de 24 horas para manifestar los daños “aparentes” y un plazo máximo de 72 horas desde su recepción para los daños “ocultos”. 

Es importante que estas reservas se comuniquen de forma fehaciente al transportista y al cargador, identificación del tipo de daño, la cantidad de mercancía dañada o unidades afectadas, así como cualquier evidencia disponible, como fotografías o informes de inspección. Debemos tener en cuenta que en caso de no manifestar estas reservas o no identificarlas correctamente, la mercancía se presumirá entregada en perfectas condiciones, y ya no ya no podremos exigir responsabilidad al transportista efectivo o contractual (habitualmente la empresa transitaria). 

3º Será recomendable la valoración pericial, “survey” que efectúe una valoración de los daños a efectos de fundamentar nuestra reclamación y disponer de pruebas en un eventual procedimiento judicial, especialmente cuando se trate de gran cantidad de mercancía dañada o que su defecto derive en un coste elevado.

4º Presentación de una reclamación efectiva, por el valor de las mercancías afectadas y cualquier otro coste agregado, como gastos de transporte adicionales o pérdidas financieras derivadas de los retrasos. 

Aunque nada nos impedirá plantear una demanda judicial, nuestra experiencia nos recomienda abrir una fase de negociación que permita una solución “amistosa” evitando los tiempos de espera judicial y los gastos emocionales y materiales aparejados al mismo.

De acuerdo al art 79 de la Ley 15/2009 y del art 32 del convenio CMR el plazo para hacer efectiva cualquier acción judicial en este sentido prescribirá por carácter general en un año desde la entrega de la mercancía, aunque dicha prescripción puede ser interrumpida mediante una reclamación fehaciente.

¿Cómo valorar el daño? 

Una de las principales particularidades de la legislación del transporte se materializa en el hecho de que la responsabilidad del transportista por los daños o pérdidas de las mercancías es limitada.

Es por ello que para fijar el valor de la reclamación deberá atenderse a una cantidad máxima en función de la naturaleza de la mercancía y el valor declarado por el cargador. Si en los documentos del transporte no se ha reflejado el valor de la mercancía, deberemos atender al valor en función del modo y la tipología de transporte contratada.

-De esta forma el para transporte internacional por carretera (CMR) se calculará aplicando 8,33 DEG x kg ( 10,24€ x kg).

-Para transporte nacional por carretera se fija un valor de 1/3 IPREM/Día o (6,67€ x kg).

-En el supuesto de transporte marítimo se establece un criterio 2 DEG x kg (2,35€ x kg o 789,94€ por bulto); Para los casos en que estos no se especifiquen en el conocimiento de embarque ( BL) un contenedor equivale a un bulto.

* DEG=Derecho especial de giro.

Esperamos que estas recomendaciones resulten de ayuda para establecer unas líneas básicas de actuación, si bien siempre resultará aconsejable elaborar un protocolo interno para la recepción de la mercancía que facilite estas actuaciones y permita una resolución sencilla y rentable de esta clase de incidencias.

Agradecer a Andrei Gabriel Secu la colaboración y apoyo en elaboración de estas líneas.

%nombre de archivo%

Suscríbete a nuestra newsletter

Te enviaremos periódicamente consejos y artículos de interés.

Abrir chat
Hola! somos ITL
¿En qué podemos ayudarte?